Doña Aidé González fue una de las primeras mujeres que llegó al taller, ella se sentó a platicar mientras disfrutaba de su taza de café y pupusas, y esperaba junto a Miguel Zepeda Santos, el Artista de ArtCorps, que llegaran las demás organizadoras del grupo de microcréditos de mujeres.
Doña Aidé tiene una actitud tranquila y amable, y al igual que otras mujeres de una cultura machista, sólo habla si se le aborda directamente. Me preguntaba que tan cómoda ella estaría participando en las actividades y expresándose de sí misma ante el grupo.
Les pasé a todas una flor que previamente había hecho, para que ellas la colorearan y llenaran lo que ahí se pedía (la técnica se llama “la Flor de mi Vida”). En cada pétalo deben escribir una cualidad: Trabajo con mujeres para…, lo que más me gusta, mi mejor cualidad, lo que mejor hago, mi peor miedo, lo que no me gusta y mi mejor sueño. Doña Aidé me dijo que necesitaba ayuda para llenar la flor, me le acerqué y me percaté que a ella le costaba leer, y que muy lentamente con mucha dificultad podía escribir, pero a pesar de eso, ella no se desanimó en el taller e hizo y compartió con las demás lo que se le pidió.
Cuando doña Aidé terminó de llenar la flor nos compartió lo siguiente:
Trabajo con mujeres para “ayudar a mi familia en los gastos de la casa.” Lo que más me gusta es “compartir con las mujeres del grupo de ahorro.” Mi mejor cualidad es “ser muy amable con los demás.” Lo que mejor hago es “un delicioso plato de comida.” Mi peor miedo es “enfermarme y tener que ir al hospital.” Lo que no me gusta es “ser egoísta.” Mi mejor sueño es “que mi hijo sea un profesional.”
Sin usar una técnica creativa y solamente preguntarle a la gente que les gusta y que no?, cual es su miedo en la vida?, Cual es su mejor cualidad?, etc., la gente no participa. Sin embargo un simple dibujo rompe el silencio y les permite expresar su realidad de vivir día a día como mujeres, madres, esposas y lideresas de sus comunidades.
Cuando todas habían compartido sus dibujos, ella manifestó que el dibujo le había servido para detenerse a pensar quien es ella, darse cuenta de todo lo bueno que tiene, conocerse mejor y verse a ella misma en su vida.
Doña Aidé sabe comunicar sus miedos más grandes y esto es un paso importante hacia la superación de la violencia física, psicológica, verbal y económica, que ella y sus compañeras enfrentan cada día. En los grupos de microcréditos, las mujeres comparten la alegría, la tristeza, el dolor, el sentido de comunidad y determinación. Ahora las organizadoras de los grupos de crédito de mujeres tienen una herramienta más para utilizar y así construir su autoestima y comunicarse entre sí.
Este proyecto se está llevando a cabo en colaboración con el Servicio Jesuita para el Desarrollo.


























